300 efectivos entre muertos y heridos –la mayor parte graves– fue el saldo de un ataque guerrillero a la mayor base militar estadounidense cercana a Bagdad. El ataque ocurrió a última hora del 10 de octubre de 2006, pero sus efectos fueron negados por el gobierno del paÃs invasor...
EL DESASTRE DE HALCÓN: LA INFORMACIÓN QUE NO FUE
300 efectivos entre muertos y heridos –la mayor parte graves– fue el saldo de un ataque guerrillero a la mayor base militar estadounidense cercana a Bagdad. El ataque ocurrió a última hora del 10 de octubre de 2006, pero sus efectos fueron negados por el gobierno del paÃs invasor.
Sin embargo, 10 dÃas después, los hechos han comenzado a filtrarse a través del férreo cerco que impide informar sobre las realidades de una guerra que parece estar humillantemente perdida. Durante la noche del 10 al 11 de octubre se iluminó el cielo de Bagdad, pero no fue ninguna maravilla de esas que relató Scherezada: fueron explosiones.
Cuando la guerra la convierte en violación de muchachas y los niños son considerados combatientes, no puede esperar quien la comenzó otra cosa más que aquello que lo aniquila.
Brian Harring*
HabÃa caÃdo el sol del 10 de octubre de 2006 cuando grupos de la resistencia iraquà atacaron con morteros y coheterÃa Katyuska y Grad la inmensa Forward Base Falcon (base Halcón), la más grande instalación militar estadounidense ubicada a unos 13 kilómetros al sur de la "zona verde" de la capital.
Halcón aloja buena parte de la soldadesca estadounidense en el área, la mayor parte elementos de la cuarta división de infanterÃa, provenientes de Fuerte Bliss, Texas. Cuando el ataque, unos 3.000 efectivos se encontraban en la base, en cuya santabárbara no faltaban municiones –y tanques y otros vehÃculos en los estacionamientos amén de depósitos de combustible.
El campamento, en cuya construcción participaron empresas iraquÃes, ocupa una superficie de alrededor de dos kilómetros cuadrados, protegido por muros de concreto y atalayas para la vigilancia. Del ataque se desprende que la guerrilla disponÃa de información precisa sobre los controles, defensas y ubicación de los blancos.
Iniciado el bombardeo, comenzaron a arder los depósitos de combustible y estallar las municiones; las llamas pudieron ser vistas, y escuchadas las explosiones, tan lejos como en la llamada "zona verde", donde se ubican las oficinas de la diplomacia, administración y comandos militares estadounidenses en Bagdad. Los incendios y explosiones –inmensas, según personal de la BBC– continuaron durante gran parte de la noche.
La respuesta no se hizo esperar: la fuerza aérea estadounidense descargó bombas y misiles sobre la ciudad intentando acabar con los puestos de lanzamiento de los cohetes de la resistencia, informaron periodistas de France Presse y la BBC. El corresponsal de la BBC en Bagdad Andrew North dijo que las explosiones comenzaron al filo de las 23 y fueron "aun más frecuentes" mientras los incendios se extendÃan por la base militar, alimentados por los estallidos de los tanques de combustible y la santabárbara.
El teniente-coronel Jonathan Withington –portavoz de la cuarta división de infanterÃa– dijo al dÃa siguiente: "La inteligencia indica que civiles unidos a organizaciones de milicianos fueron responsables por el ataque con morteros de anoche".
Un informe emitido por el departamento (ministerio) de Defensa señaló posteriormente "El 10 de octubre de 2006, aproximadamente a las 10.40 p.m. un proyectil de mortero de 82 mm, disparado por la milicia desde un área residencial en Abi T-Shir causó un incendio en un depósito para el suministro de municiones en la base Halcón. En este depósito, que contenÃa proyectiles para la artillerÃa de los tanques además de balas de pequeño calibre, se produjeron una serie de grandes explosiones. Alrededor de 100 efectivos de la cuarta división de infanterÃa estaban a la sazón en la base, pero no se ha informado de heridos.
"Los daños en el sector no implican disminución alguna en la capacidad operativa de la División Multinacional Bagdad".
Una vez controlado el fuego en la mañana del 11 de octubre –fundamentalmente porque en la práctica todo el campamento fue anegado– los integrantes de los equipos periodÃsticos extranjeros
(esto es: no de EEUU)
ubicados en las afueras de la base pudieron observar la partida de nueve grandes transportes militares terrestres, con bien visibles cruces rojas, cargados con muertos y heridos.
Sobre 300 personas, incluyendo personal del ejército, "marines", agentes de la CIA e intérpretes fueron las bajas del ataque; hubo también 165 heridos de gravedad, 39 con lesiones menores, 122 soldados iraquÃes muertos y otros 90 heridos, que fueron evacuados junto con las tropas estadounidenses al hospital militar norteamericano instalado en Al-Jabaniya, a unos 70/80 kilómetros al oeste de Bagdad.
FotografÃas satelitales y aéreas de fuentes no comprometidas indican que la base Halcón sufrió daños mayores en su estructura y que prácticamente todas las reservas de municiones para armas individuales, artillerÃa y cohetes, además de toneladas de combustible, seis helicópteros Apache y un número no determinado, pero importante, de vehÃculos ligeros –como "Humvees" y camiones de abastecimiento– fueron dañados o totalmente destruidos.
Los periodistas extranjeros observaron "una interminable parada" de vehÃculos militares remolcando tanques y blindados a otra base cercana a Bagdad.
Muchas de las murallas y atalayas del campamento resultaron dañadas o derribadas, igual que barracas, talleres, salones de recreación, gimnasio, cancha de básquetbol y piscinas que podÃan albergar hasta 3.000 efectivos, asà como las oficinas administrativas.
Aunque los documentos oficiales niegan la existencia de bajas y aseguran que sólo 100 hombres custodiaban una base militar en la que habÃa millones de dólares de equipo militar de vital importancia, asegurando que sólo dos elementos resultaron con heridos leves, lo cierto es que la realidad es más dolorosa que esa propaganda. No sólo perdió la maquinaria bélica de EEUU buena parte de su poder de fuego y transporte –y todas su reservas de municiones y combustible–, sino que el listado fúnebre superó el primer dÃa los 300 nombres.
El hospital militar que mantiene Estados Unidos en Al-Jabaniya, el mayor de los existentes en el paÃs ocupado, se inauguró el 12 de mayo de 2006, como necesidad debido al incremento de las bajas que vienen soportando las tropas invasoras. En un primer momento las autoridades médicas emitieron una primera lista de heridos y muertos, que se puede consultar en la URL que se indica más abajo:
(
iraqwar.mirror-world.ru/article/106376)
Fuente: Por la libre:
www.porlalibre.org
* en este mismo link puede verse también un impactante video acerca del ataque a la base "Falcon"
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* Brian Harring: Periodista no "incrustado" en las tropas estadounidenses. La información originalmente se publicó en inglés en Iraqwar.mirror :
iraqwar.mirror-world.ru/article/106376
Traducción efectuada por: redacción Piel de Leopardo.